A diferencia del cine digital actual, Duro de Matar 2 destaca por sus efectos prácticos, explosiones reales, coreografías de combate brutales y un uso espectacular de las locaciones nevadas.
Duro de Matar 2 (titulada en España como La Jungla 2: Alerta Roja
Otros personajes:
Duro de Matar 2 demostró que las segundas partes pueden estar a la altura de la original si se mantiene la esencia del héroe. En el mundo hispanohablante, la búsqueda de sigue estando vigente porque el público reconoce que el doblaje le dio una personalidad única a la película, convirtiendo los gritos, los chistes y las balaceras de John McClane en parte de nuestra propia cultura pop.
Las opiniones están divididas. Algunos críticos argumentan que ha envejecido peor que la primera por depender demasiado de los tropos de acción de los 80. Sin embargo, portales como Rotten Tomatoes la califican como "excelentemente entretenida", destacando que es ideal si buscas acción pura sin respiro.
John McClane vuelve a enfrentarse a terroristas cuando éstos toman el control de las comunicaciones y la pista de aterrizaje del aeropuerto internacional de Washington Dulles, poniendo en peligro varios aviones, incluido uno con la esposa de McClane a bordo.
Al ser una producción de la antigua 20th Century Fox, la saga completa se encuentra disponible en esta plataforma para la región de Latinoamérica.
Duro de Matar 2, conocida originalmente como Die Hard 2: Die Harder, representa uno de los hitos más memorables del cine de acción de los años noventa. Para el público hispanohablante, especialmente en América Latina, esta secuela no solo consolidó la figura de John McClane como el antihéroe por excelencia, sino que también se convirtió en un referente cultural gracias a su icónico doblaje al español latino. A través de una mezcla de acción frenética, un guion sólido y una localización lingüística carismática, la película logró replicar el éxito de su predecesora, demostrando que la fórmula del hombre común en situaciones extraordinarias era inagotable.
Dependiendo de la versión del doblaje (ya que existieron distribuciones para televisión abierta y para formatos de video como VHS/DVD), la frase se tradujo de formas creativas como: "¡Yippee-ki-yay, infeliz!" "¡Yippee-ki-yay, hijo de puta!" (En versiones sin censura)